“Vi el último show de Octafonic”


Por Gerardo Notararigo | Fotos por Mara Moreno

Deformes, es jueves y afuera llueve, adentro también. Señoras y señores, todos, todes, toca Octafonic, fecha doble, una ATP y otra sólo para mayores, y yo estuve ahí.
Se lo voy a poder contar a mis nietes, si algún día les tengo, o se lo contaré a algún borracho desconocido en un bar; pienso hacer alarde de eso de por vida:“vi el último show de Octafonic”.  El monstruo más popular de Nico Sorín se presentó por última vez,pero nadie lo sabía. Sólo los nueve -sí, nueve porque también estaba Cirilo Fernandez– pero los que llegamos a La Tangente no teníamos ni idea, y mucho menos los remolones, los que tuvieron paja de salir con semejante tormenta, los que estaban apremiados por las múltiples fiestas de diciembre, o los que simplemente ni se enteraron.
13 de diciembre de 2018, 21 hs. El niño mimado de Berklee pasa caminando como si nada sucediera, sentados estamos Mara Moreno, fotógrafa del staff de este hermoso medio de información cultural independiente que nos lleva a estos magníficos shows, y yo. Lo miramos, nos reímos, nos confesamos el gusto que nos da esta banda, en voz baja nos decimos “qué loquito lindo”. Sorín está de zapatillas rojas, babucha negra y musculosa, gorra visera y saco, así se va a subir al escenario unos minutos más tarde. El resto de la banda Ezequiel Piazza, Mariano Bonadío, Alan Fritzler, Hernán Rupolo, Leo Costa, Francisco Huici y Leo Paganini van de saquito y corbatín. Les sobra Jazz, pero también les sobra rock.
En el primer acorde, una cortina de luces blancas y azules encandila al público,las luces bañan la sala, la banda siempre en contraluz, veo las caritas de la gente y ahí delante de todos está Emilia, de 10 años, justo a la misma horatoca Tini Stoesel en el Luna Park pero ella es de Octa, llegó al show con supapá y su hermano, los tres festejan sus cumpleaños, los tres cumplen endiciembre, qué suerte tener un papá melómano. Emilia entiende todo, está viendopor primera vez a la banda que le deja el pelo lacio, después me contará que es“la banda de sonido de sus días”,que toca un montón de instrumentos y que le gustó todo el show, mueve la cabezade un lado al otro, en trance, como el resto de los chicos, como los grandes,no somos más de 100, ella está con las manos en los bolsillos, la camisa a cuadros en la cintura y la mirada clavada en las sombras de los ocho tipos. Emilia, como yo, va a poder contar que alguna vez escucho Mystifying, Minibuda, Sativa, Monster, Plastic, God, en vivo y que ese día a Alan Frietzler lo cargaron en andas en pleno solo de bajo, que Sorín se sentó en el piso del escenario para mirar embobado a Piazza reventar los parches de su batería, que el Tano Bonadío saltaba de un lado al otro del escenario;  va a poder contar que Cirilo Fernandez subió solamente para decir las inentendibles palabras de What, ahí debo confesar me quedé disfónico gritando What???
Sorín está intratable, podría decirles que es como Messi en el Barça, pero no,no hace gala de su virtuosismo, es más un titiritero, mueve los hilos de estossiete magníficos, mueve los hilos de la gente, es más un Julio Velazco, Sorínestá sacando lo mejor de todos. El DT de la Selección Argentina de Vóley afirma que “dirigir un equipo es establecer equilibrio entre las normas y la libertad” y Nicolás está haciendo eso. No vi las alertas que me dio hace unos meses atrás en la entrevista que le realizamos para ATE antes del show de Vorterix, ahí Nicolás nos dijo que “a Octafonic es imposible manejarlo,que hay que hacerle caso, que son ocho energías muy diferentes y fuertes”mientras casi con la vehemencia de un fan le exigía desde las preguntas un disco nuevo, pero eso tan esperado no sucederá, ¿por qué?
Fueron dos discos, un puñado de recitales durante cuatro años, nominaciones, fue bueno, muy bueno y también breve, porque lo bueno y breve, ocho veces bueno y aunque el número ocho significa “comienzo” visto desde otra perspectiva es infinito.

Click acá para ver la galería completa

[Imágenes sujetas a la Ley de propiedad intelectual N° 11.723. Pueden usarse y compartirse sin cortar, editar, borrar, eliminar, y/o tapar la firma de la fotógrafa. No pueden reproducirse con fines comerciales.] 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: