Los cuatro de la azotea: The Beatles, cada vez más en la cima

Por Pablo Storni

“Me gustaría agradecer en nombre del grupo y de nosotros mismos, y espero que pasemos la audición”.
John Lennon, una vez finalizado el recital en la terraza

El 30 de enero de 1969 se realizó uno de los shows musicales más importantes de todos los tiempos. John Lennon, Paul Mc Cartney, George Harrison y Ringo Starr tocaron juntos para el público por última vez como The Beatles en Londres, más precisamente en la azotea del edificio de Apple Corps, propiedad en ese entonces del cuarteto de Liverpool en la que además funcionaba su sello discográfico.

Con la idea de relanzar a la banda luego luego del caos que significó la grabación  del ‘White Album’ (1968), Paul convenció a sus compañeros para grabar un disco nuevo en vivo y a su vez filmar un documental que mostrara el proceso de trabajo en conjunto. Las sesiones de grabación del material, titulado en un principio como ‘Get back’ y que finalmente se llamó ‘Let it be’, comenzaron el 2 de enero de 1969 en los Twickenham Film Studios de la capital inglesa. Ya en ese momento las relaciones entre los músicos eran muy tensas, tanto era así que el 10 de enero George abandonó la banda para regresar cinco días más tarde, y a la vez sugirió que se continuara con el proyecto en los estudios del edificio que la banda poseía en Saville Row, idea que fue aceptada por los demás integrantes. Hacia allí se trasladaron el 20 de enero para terminar de darle forma a su nuevo trabajo.

Para terminar de darle forma al registro audiovisual, The Beatles tocó en la azotea del edificio de Apple Corps el 30 de enero de 1969. No actuaban para el público (sin contar presentaciones para la televisión) desde el 29 de agosto de 1966, cuando recién habían lanzado el álbum Revolver. Fue por eso que se habían barajado varias opciones para un retorno a los shows en vivo (las Pirámides de Giza, el transatlántico Queen Elizabeth II, el Desierto de Sahara y un anfiteatro romano), pero el clima de cansancio por el desgaste de la banda los llevó a inclinarse por este improvisado escenario en pleno centro londinense.


Fueron apenas cinco canciones las que sonaron (‘Get Back’, ‘Don’t let me down’, ‘I’ve got a feeling’, ‘One after 909’ y ‘Dig a pony’) bajo un frío insoportable, apenas 7 grados, lo que hacía difícil ejecutar los instrumentos (Lennon exclamó que no sentía los dedos) y que llevó a que John y Ringo usaran los abrigos de sus novias.

El recital, que duró unos cuarenta minutos, finalizó de manera abrupta, luego de que la policía se hiciera presente en el lugar reclamando por el alto volumen, y antes de ser retirado por la fuerza, Lennon se dirigió al micrófono para expresar la frase que le puso la frutilla del postre al material: “Me gustaría agradecer en nombre del grupo y de nosotros mismos, y espero que pasemos la audición”, refiriéndose de esta forma a los castings que no superaron en sus comienzos. El documental, ganador del Oscar a la Mejor banda de sonido adaptada, se estrenó el 13 de mayo de 1970, cinco días después del lanzamiento de ‘Let it be’, último material discográfico en editarse pero penúltimo en grabarse porque luego lanzaron Abbey Road. Hace exactamente medio siglo, The Beatles estaban cada vez más lejos de la superficie y afirmados para siempre en la cima del rock mundial de todos los tiempos.

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