Kapanga en Flores: fiesta multirítmica y todoterreno

 

Por Facundo Bonini | Fotos por Camila March Ríos

Los quilmeños se presentaron en el Teatro y mostraron toda su versatilidad de ritmos y canciones. Pese al mal tiempo, la “Familia Kapanguera” agotó entradas y convirtió un sábado lluvioso en un sábado de fiesta.

La noche del sábado invitaba a cualquier plan que implicaba no salir de casa. Las lluvias durante el día asustaron a muchas personas, pero no a la “Familia Kapanguera”, que en pleno se acercó al Teatro Flores para disfrutar de un nuevo recital del Mono Fabio y compañía. Tras ciertos problemas organizativos en la puerta del lugar (una fila para quienes entraron sacando anticipadas y la otra, de más de media cuadra, que incluía invitados, prensa y los que a último momento se acercaron a comprar su entrada). Pese a las demoras (y el reclamo sobre el final del cantante acerca de la puntualidad del show), la banda brindo una vez más su versatilidad y habilidad para tocar todos los ritmos todos.
Una habilidad con la que pasan del cuarteto rompecorazones de Amor Secreto en el medio deLa taberna a la explosión punk de Buscar, Go y Demasiado; del ska del Cuento de los 3 Kovanys a los indestructibles El Universal, Rock, El mono relojero y Fumar. Con mayor o menor intensidad según la canción, dejaron una lista para todos los gustos, en la que administraron la energía del show con la experiencia que le dejan más de 20 años en la ruta.
Una energía que sabiamente sabe manejar el  Mono, quien jugó, charló y rió durante las casi dos horas de show. Con su sello, contó chistes sobre el lenguaje inclusivo, el “ah re” adolescente o las puteadas a Mauricio Macri (ante la cual hizo la versión humana del emoji de los monitos ciegos, sordos y mudos). Frase top de la noche: “Casero cuando no pedía flan era piola”. Por su parte, Maikel de Luna Campos se prendió de manera cómplice a la onda del cantante con su show de “chistontos” made in Valentín Alsina. Pero la esencia de la banda no solo se basa en el entendimiento del cantante y su guitarrista. El bajo de Memo Manera aporta los toques que cada tema necesita, la batería de Claudio Maffía golpea al ritmo de cada cancióny el teclado de Mariano Arjones es el corazón rítimico del grupo, que estimula  la pachanga y el agite pero también crea el clima de tranquilidad cuando es necesario.
Para el final queda el reclamo sobre la puntualidad de la hora del comienzo del recital. “Felicitamos a los que vinieron temprano a retirar su anticipada o comprar su entrada. La próxima arrancamos 21 horas PUNTUAL. Lleguen temprano por favor”. El cierre conLocos, fue una reafirmación de sus principios, Gauchito Gil, cuarteto, rock and roll pero sobre todo diversión.


→Mirá la galería completa acá←


El pase de diapositivas requiere JavaScript.

[Imágenes sujetas a la Ley de propiedad intelectual N° 11.723. Pueden usarse y compartirse sin cortar, editar, borrar, eliminar, y/o tapar la firma de la fotógrafa. No pueden reproducirse con fines comerciales.]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: