De viaje con Vane Butera



Por Laura Cardigonde | Fotos Sofi Rotella


“Su atención por favor, sean tan amables de ocupar cada unx su lugar. La Tangente tiene el gusto de darles la bienvenida con localidades agotadas, una vez más. Les aconsejamos hacerse de algo rico para beber durante el viaje, entregarse a las emociones, dar rienda suelta a la imaginación, vuelo a los sueños y sobre todo, dejar en el lugar de partida a los miedos. Esperamos que disfruten de la experiencia tanto como nosotrxs al prepararla y ponerla en marcha”. Al menos esas palabras son las que sonaban en mi interior cuando ingresé, ocupé mi lugar en una de las mesas más cercanas al escenario y quedé deslumbrada con la puesta en escena: una formación que incluyó un cuarteto de cuerdas, acordeón, batería, bajo, guitarras y hasta el clásico ukelele de Vane Butera. Desde ese instante supe que todo tiempo desde el ingreso a la sala hasta el comienzo del espectáculo iba a parecer demasiado, y el tiempo en compañía, nos iba a dejar con más ganas de escucharla. 

Cuando por fin despegamos se notó en lxs tripulantes de La Tangente, más que en cualquier otro lugar porque no tardaron en llegar los aplausos y los gritos desde el fondo que fueron contagiando a todxs los demás. Tampoco es que había lugar a dudas, porque bastaba con alzar la mirada y verla ahí… sobre las tablas con la luz blanca centrada en ella (dis)simulando las alas, una falda violeta y la musculosa blanca, una vincha de flores delicadas sobre su cabeza y una enorme sonrisa muy bien puesta. Rompió el hielo con la canción que este año se volvió épica: ‘Gusto de vos’ y me provocó el primer sacudón a las emociones; un poco porque como dijo al terminar la canción, tanto esta como otras que conformaban el repertorio de aquella noche tenían arreglos nuevos, por lo que si bien las conocíamos en su esencia, las redescubríamos en sus armonías, y otro porque entendí que aunque éramos muchos en el mismo viaje, cada unx tenía su propio recorrido… algunxs soñando en distancias cortas, y otrxs estábamos a más de 10 mil km de acá.

Como en cada viaje, no faltaron las anécdotas, los chistes y las vivencias: lo que buscamos pero que ‘no se inventó’, las baldosas flojas que intentamos remediar, nuestro tiempo… ese que pasamos más con nosotrxs mismxs que con los demás y las canciones desgarradoras a las que aun cuando estamos de festejo en la vida, se nos da por cantar. No faltaron tampoco las canciones nuevas, mucho menos el humor, ni las sonrisas aun cuando con algunos acordes se nos sintió lagrimear. Esa, fue la segunda turbulencia a los sentimientos: el show no dejó ninguna sensación por pasar… si hasta en las canciones fuimos capaces de levantar los brazos pidiendo más y el público empoderado aplaudió cuando empezó a sonar ‘Distinta a la que fui’, esa que se dedicó a ella misma pero que cada vez que canta piensa en todas esas pibas que viven o han vivido muchas cosas ya no quieren más.

Finalmente, cuando pasaron las 23.30pm del domingo lluvioso de diciembre, anunció el arribo al que los presentes reaccionaron pidiendo una más. Con un cálido gesto actoral –faceta que acompañó a Vane durante todo el recital- dio por finalizado el último mega viaje especial de este año. Fundida en un abrazo con sus compañeros agradeció nuestra presencia y se despidió… Y tengo la impresión que muchxs, volvimos con la maleta repleta de sentimientos y sensaciones nuevas, a tal punto que no eramos lxs mismxs que al partir. Nos vemos en el próximo viaje!

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Un comentario sobre “De viaje con Vane Butera

  • el 18 diciembre, 2018 a las 10:18 pm
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    Excelente crónica! Tuve el lujo de escuchar mediante un vídeo a Vanesa Butera cantando “Gusto de vos” gracias a una persona muy especial para mí y no sólo me encantó la canción sino que también quedé maravillada por la voz de Vanesa. Un placer haber leído vuestra crónica y así sentir lo que vivió aquella noche mi persona favorita. No me pude embarcar en ese vuelo aquel día pero por lo menos fuí participé de ese viaje. Un saludo, Buenas noches.

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