Aretha Franklin (1942-2018): una reina muy respetable y natural

 

Por Pablo Storni.

Ganadora de 18 Premios Grammy, primera mujer en ingresar al Salón de la Fama del Rock y emblema del soul y el gospel, Aretha Franklin no solo fue una de las voces más privilegiadas de todos los tiempos, sino que también fue una luchadora incansable por los derechos de la mujer y una de las referentes indiscutibles de la cultura afroamericana.

Nació en Memphis, estado de Tennessee, Estados Unidos, el 25 de marzo de 1942. Hija del predicador baptista Clarence LeVaughn Franklin y de la cantante de gospel Barbara Franklin, la pequeña Aretha descubrió a muy temprana edad su gran pasión, la que la haría inmortal. Su relación se dio de forma natural cuando a con apenas 7 años tocó por primera vez el piano. Su padre intentó llevarla a clases para perfeccionarse en ese instrumento, pero ella se negó y prefirió aprender por medio de grabaciones. Barbara abandonó a su familia cuando su hija era muy pequeña y a los pocos años murió.

Aretha tuvo una carrera musical brillante, pero su vida privada fue otra historia: fue madre por primera vez a los 12 años y a los 14 tuvo a su segundo hijo. Se casó en dos ocasiones: su primer matrimonio fue con Ted White, quien fue en ese entonces su manager y el co-autor de varias de sus canciones, y con quien tuvo a su tercer hijo, Ted Jr. Se separaron en 1968 y firmaron el divorcio al año siguiente, producto de la constantes abusos por parte de White. En 1970 nació su cuarto hijo, Kecalf, fruto de su pareja de entonces con Ken Cunningham. Entre 1978 y 1984 estuvo casada con el actor Glynn Turman. Durante mucho tiempo fue muy reservada con su intimidad, pero se abrió a contar detalles hasta ese momento desconocidos en su autobiografía de 1999, ‘Aretha: From these roots’.

No solamente tuvo un don natural para la música, sino que además fue una fuerte inspiración para liberar de la opresión a cientas, miles, millones de mujeres, y ‘Respect’ (1967) es la prueba más contundente de eso. El tema fue escrito por Otis Redding y hablaba de cómo la mujer debía respetar al hombre por ser el sostén familiar, pero al caer el manos de Aretha la letra cambió y tuvo un significado totalmente contrario: si deseas respeto, deberás ganártelo. Se cree que la crisis que atravesaba en ese entonces su matrimonio con White tuvo una fuerte incidencia en su modificación. Esta versión fue mucho más exitosa que la original y rápidamente alcanzó el número 1 en el ránking Billboard Hot 100.

Otros de sus grandes éxitos fueron ‘(You make me feel like) A natural woman’ (1967), ‘I Say a little prayer’ (1968), Ain’t no way (1968) y Don’t play your song (1970). Fue ganadora de 18 Premios Grammy, uno de ellos como leyenda (1991) y el 3 de enero de 1987 su nombre fue impreso en el Salón de la fama del Rock n’ Roll, siendo la primera mujer en lograr ese importante reconocimiento. Además, en 2014 fue la primera artista en obtener su sencillo número 100 en la lista Hot R&B de Billboard con la versión de ‘Rolling in the deep’ (Adele).

En 2010 se le diagnosticó cáncer de páncreas, pero eso no le impidió seguir su actividad como cantante. Sin embargo, las complicaciones se fueron sucediendo y en febrero de 2017 anunció su retiro de los escenarios, siendo el 26 de agosto en Filadelfia la noche de su última actuación.

Si bien en el transcurso de este año había dado señales de recuperación, su salud se fue deteriorando aceleradamente en los últimos días. En la mañana del jueves 16 de agosto, la reina del soul falleció a los 76 años, dejando varios motivos para elevar una oración al cielo por su espíritu lleno de amor y liberación.

 

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