Against The Current en The Roxy Live: melodías pegadizas y corazones rotos

 

Por Yaco Weiman | Fotos por Sofia Rotella

Quiero usar una frase como carta de presentación, y les prometo que va a tener que ver con todo lo que viene:

Que etapa la adolescencia.

Viniendo de alguien que todavía no sabe si la terminó o la empezó siquiera, puedo sonar como una fuente de poco fiar. Pero no es de mi experiencia sobre la que tengo que hablar, sino la de esa masa juvenil que presenció por primera vez a sus ídolos esta noche en el Roxy. Esperando desde mucho más temprano que lo normal, pudieron verlos antes, escuchar la prueba saliendo por debajo de las puertas cerradas y terminar de vivir la experiencia completa al entrar al show.

*pasaje a tiempo presente*

Amontonados pero cómodos, hasta los más alejados del escenario se sienten en la valla. Como una invitación adecuada, son nuestros abanderados del pop-rock conocidos como Cirse los que, recién vueltos de una extensa gira, se ponen la cinta orgullosos y se muestran dignos de portarla antes del acto principal (aunque creo que después de compartir escenarios con Paramore y Metallica se vuelve redundante la observación). Con la energía en niveles difíciles de bajar, el último tramo previo no puede contar con una mejor banda sonora que la de clásicos contemporáneos de The 1975 o The Wombats, aunque no estoy seguro si estos últimos siguen siendo relevantes a esta altura.

Un ojo bitonal ilumina la escena a contraluz. Combinando su naturaleza monocromática, los músicos entran sin ningún tipo de teatralidad: llegar, acomodarse y tocar; un acto de humildad  y simpleza que no les saca la sangre en su performance. Con todo listo, un ser de pelo largo color pastel y una altura mucho menor a la que esperaba se acerca al micrófono…y nos mete en una de las sesiones de hipnosis mas bailables que hayamos visto o escuchado.

Así como lo hicieron otros referentes desde la existencia de esto que llamábamos «emo» y pasó a convertirse en el nuevo sonido alternativo, este trió neoyorkino apuesta a evolucionar en algo más que simple pop de radio. Durante casi una hora y media vivimos una experiencia introspectiva donde el sujeto de estudio es una generación. Una generación que creció aprendiendo que no todo envoltorio lindo tiene un mensaje feliz; que sabe apreciar el espectro completo de este mundo musical que los rodea sin prejuicios ni oídos cerrados. Pero sobre todo, es este último eslabón de juventud el que entendió que está bien sentirse como lo hacen, viendo al mundo en color de rosa, negro y todo lo que hay en el medio.

Son los gritos y saltos junto con el cuidado mutuo y la constante interacción entre canciones con los artistas lo que muestran la diferencia. En detalles como enseñar español a su vocalista, poner los canticos clásicos sobre la mesa o dejarse llevar por las reacciones posteriores de los músicos al preguntar que es una milanesas son el punto de quiebre donde ya no se sabe quien agasaja a quien. Creando una relación horizontal entre dos grupos que nunca se habían visto hasta este preciso momento, pueden culpar a la cercanía que nos da la tecnología, pero este vinculo espontaneo solo puede ocurrir en la realidad, pese a la anormal situación de socialización que como la que se presenta.

Unos días después, y tecleando lo que están leyendo en este momento, ya me di cuenta que dejé de hablar sobre un recital, pero creo que desde el segundo de salir del recinto supe que no iba a ser la intención. Los fanáticos presentes ya conocen los temas que se hicieron, y los que no están a una búsqueda en google de distancia para descubrirlo. Son mis ganas de tirar abajo todas mis predisposiciones el motor de este relato, y el concepto que lo mueve es simple: vivan su tiempo mientras puedan seguir entendiéndolo, mientras puedan seguir…justamente, viviéndolo. Against The Current es la cara de estos jóvenes, el grito a los cielos que les dice «sigan siendo», y por eso esta humilde narración a la distancia va para ambos, publico y banda, aunque ya no estoy seguro si los puedo volver a ver como unidades separadas.

Así como me introduje, quiero usar otra frase que se dijo durante mucho tiempo, pero después de ver como cambió todo, siento el deber de cambiarla:

Nunca Conozcan a sus ídolos.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: